Vivir en una copropiedad significa compartir mucho más que paredes, ascensores, pasillos y zonas verdes. Significa construir acuerdos, reconocer las necesidades de los demás y comprender que nuestras decisiones cotidianas tienen efectos sobre quienes habitan el mismo espacio. Esta realidad también involucra a los animales de compañía, integrantes de numerosas familias Bogotanas y protagonistas de una convivencia que exige compromiso, respeto y responsabilidad.
Los conjuntos residenciales y edificios son escenarios donde la convivencia interespecie se hace visible todos los días. Un perro que recorre el pasillo, un gato que transita por una zona común bajo el cuidado de su tenedor o una familia que utiliza los jardines para compartir con su animal de compañía nos recuerdan que el bienestar animal y la convivencia ciudadana no son asuntos separados. Por el contrario, se complementan y requieren acciones concretas de todos los actores de la comunidad.
Desde el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal (IDPYBA), invitamos a reconocer que la tenencia responsable no termina en la puerta de la vivienda. También se ejerce en los ascensores, escaleras, porterías, senderos peatonales, parques internos y demás espacios compartidos de la propiedad horizontal.
Tener un animal de compañía implica asumir responsabilidades en comunidad
La decisión de integrar un animal de compañía a la familia trae consigo deberes permanentes de cuidado, protección, prevención y manejo responsable. No basta con garantizar alimento, agua, atención veterinaria y un lugar adecuado para vivir; también es necesario prevenir situaciones que puedan poner en riesgo al animal, a otras personas o a los demás animales que habitan en la copropiedad.
Por ello, cuando salimos de nuestro apartamento o casa, debemos mantener el control y la supervisión del animal, utilizar los elementos de manejo que correspondan y adoptar medidas razonables de seguridad. En el caso de los perros, el uso de la traílla en los espacios comunes constituye una medida fundamental de prevención, sin perjuicio de las reglas especiales aplicables a los perros de manejo especial. En cuanto a los gatos y otros animales de compañía, su desplazamiento debe realizarse de manera segura, atendiendo a sus características y necesidades, para evitar escapes, accidentes o situaciones de estrés.
La responsabilidad también se expresa en acciones sencillas que marcan una gran diferencia: recoger inmediatamente los excrementos, disponerlos adecuadamente, limpiar los residuos ocasionados por el animal, evitar que deteriore jardines o mobiliario y procurar que sus comportamientos no generen riesgos o afectaciones evitables a la tranquilidad de los vecinos.
Estas conductas no deben entenderse como simples formalidades ni como exigencias que limitan injustificadamente el vínculo entre las personas y sus animales. Son expresiones concretas de respeto, prevención y compromiso con el bienestar colectivo.
Las zonas comunes son espacios compartidos, no espacios sin reglas
Uno de los desafíos de la propiedad horizontal consiste en comprender que los bienes y espacios comunes pueden ser utilizados por todos, pero su uso debe armonizarse con los derechos de los demás residentes y con las condiciones de seguridad, salubridad y conservación de la copropiedad.
Los pasillos, ascensores, escaleras y porterías son espacios de circulación en los que pueden coincidir niños, personas mayores, personas con discapacidad, visitantes, trabajadores, residentes y animales de compañía. Por esta razón, quienes tienen animales bajo su cuidado deben anticiparse a posibles situaciones de riesgo, evitar que circulen sin supervisión y procurar que los encuentros con otros animales o personas se desarrollen de forma segura.
Esto implica, por ejemplo, mantener una distancia prudente cuando otro animal muestra señales de miedo o incomodidad, no permitir acercamientos sin autorización de su responsable, evitar que los perros se aproximen de manera descontrolada a otros residentes y utilizar adecuadamente los elementos de contención durante los desplazamientos.
De igual manera, las zonas verdes no deben convertirse en lugares donde se permita indiscriminadamente la disposición de excrementos o se afecten las plantas, los jardines y el mobiliario. Su utilización debe responder a las condiciones establecidas para cada espacio y a las necesidades de los animales, sin desconocer que su bienestar exige oportunidades de actividad física, exploración, socialización y esparcimiento apropiadas.
La convivencia no se construye expulsando a los animales de los espacios compartidos, sino promoviendo un uso responsable, seguro e incluyente de estos, de acuerdo con la normativa vigente y las características de cada copropiedad.
La corresponsabilidad también compromete a las administraciones
La convivencia interespecie no depende exclusivamente de las familias cuidadoras. Las administraciones, los consejos de administración y las asambleas de copropietarios también desempeñan un papel importante en la construcción de entornos seguros y respetuosos.
La Ley 675 de 2001, que regula el régimen de propiedad horizontal, establece un marco para la organización de la vida en comunidad, el uso de los bienes comunes y el cumplimiento de las obligaciones de los propietarios. A su vez, la Ley 1774 de 2016 reconoce a los animales como seres sintientes y fortalece el marco de protección frente al sufrimiento y el maltrato animal. Estas disposiciones deben comprenderse de manera armónica con las normas de convivencia ciudadana, las obligaciones de tenencia responsable y las reglas válidamente establecidas en cada copropiedad.
En consecuencia, las administraciones pueden promover campañas pedagógicas, divulgar pautas de manejo seguro, identificar puntos críticos para la disposición de residuos, facilitar canales de comunicación para reportar situaciones que afecten la convivencia y establecer procedimientos claros para atender los conflictos relacionados con animales de compañía.
También es importante que los reglamentos y manuales de convivencia contemplen disposiciones razonables, claras y compatibles con la legislación vigente. Las medidas adoptadas deben orientarse a prevenir riesgos y resolver situaciones concretas, no a generar barreras injustificadas para las personas que conviven con animales ni a desconocer las obligaciones de protección y bienestar animal.
Ante una dificultad, el diálogo, la verificación de los hechos y la aplicación proporcional de las normas deben ser el punto de partida. La presencia de un animal no constituye, por sí sola, una afectación a la convivencia; cada situación debe valorarse de acuerdo con sus circunstancias y con los derechos y deberes involucrados.
Cinco acciones para una mejor convivencia interespecie
Construir una copropiedad amigable con los animales requiere compromisos cotidianos que pueden incorporarse a la rutina de todos los residentes:
- Mantener el control y la supervisión. Desplazar a los animales de manera segura por las zonas comunes, utilizar los elementos de manejo pertinentes y prevenir escapes, accidentes o acercamientos no consentidos.
- Recoger y disponer adecuadamente los excrementos. Llevar bolsas y los implementos necesarios para limpiar los residuos, evitando afectaciones sanitarias y molestias a la comunidad.
- Respetar a los demás residentes y animales. No todos los animales ni todas las personas reaccionan de la misma manera ante un encuentro. Respetar las distancias, evitar interacciones forzadas y actuar con prudencia reduce conflictos y previene incidentes.
- Cuidar los bienes comunes. Evitar daños en jardines, ascensores, pasillos, mobiliario y demás instalaciones, y responder por las afectaciones que correspondan conforme a la normativa aplicable.
- Participar en la construcción de acuerdos. Promover el diálogo con vecinos y administraciones, conocer el reglamento de propiedad horizontal y contribuir a campañas de educación sobre protección, bienestar y tenencia responsable.
Estas acciones son sencillas, pero su cumplimiento cotidiano puede transformar la manera en que compartimos los espacios residenciales.


